DESPERTAR DE LA CONCIENCIA 1

               "Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz,
                    sino haciendo consciente su oscuridad"
                                                                         Carl Jung.



Los seres humanos poseedores de un grado de conciencia determinado, tratamos de explicar como especie; el hecho de la vida, los planetas y el Universo; colocándonos como el ente final de la "azarosa" evolución, en el caso de las "ciencias";o el objetivo primordial de la Creación, en el caso de las religiones; haciendo gala del postulado tan interesante del célebre científico de todos los tiempos Albert Einstein quien expresó: "...la ciencia sin religión esta coja y la religión sin ciencia esta ciega".

Me parece de una altisonancia ingenua y de una arrogancia candorosa, la creencia que el Universo está colgado ahí exclusivamente, para que el ser humano haga experimentaciones y confirme constantemente su grandeza al "imaginarse en solitario" examinando la vida física. También es desmedido el egocentrismo de suponerse como el ser dotado de maestría absoluta por la Creación Divina; porque si pudiéramos, solamente por un instante; darnos cuenta que somos el resultado, no el fin y que la experiencia de tercera dimensión es en conjunto; se nos facilitaría la comprensión que el planeta Tierra por ejemplo; desarrolla funciones de mayor dimensión trascendental, por su singularidad de representar la vitalidad mas auténtica; que incluye la conservación, el mantenimiento, la alimentación, la respiración y el resto de las funciones biológicas de las especies; incluyendo la especie humana.

Lo que nos hace fantasear que representamos la cúspide de la creación, es el grado de conciencia que poseemos aparentemente superior, del resto de los seres de este planeta,  y digo aparentemente porque no tomamos en cuenta el amor como eje motriz de la convivencia sino (por encontrarse en fase de evolución aún la conciencia); nuestra forma de expresión obedece a la competencia inarmónica, que nos pone a pelear unos en contra de los otros, hasta llegar a guerras fratricidas. Este despilfarro de energia no es puesto en práctica por los delfines por ejemplo; o cualquier otro grupo biológico planetario; ya que somos la única especie que construye artefactos de todo tipo, para exterminar a sus congéneres.

La imprecisión humana consiste en su grado de conciencia aún en desarrollo. Quien comprenda que vivir significa cambio; tiene que advertir que la evolución humana continua hacia momentos de mayor belleza y fe. El cambio radica en su espíritu, cuando despierte de la modorra que le hace considerarse no solo el único ser universal inteligente, sino que le sea propicia la comprension que de la luz venimos y hacia la luz volvemos, en un recorrido de experiencia trascendental; entonces la conciencia humana podrá acceder a niveles de amor ilimitado, hacia todo el contenido majestuoso de la Creación Divina. Contenido majestuoso que aparece mancumunado en una totalidad creativa donde todas las funciones se complementan. 

Tal como nos trató de avisar Jesús de Nazaret, hace 2000 años con su mensaje de amor: "amanse los unos a los otros" o "ama a tu prójimo como a ti mismo"; reconocer en el corazón la belleza implicita del Amor Incondicional ampliará la conciencia humana en un divino despertar.

Muchas Gracias por acceder a mi artículo.
Marta Peña.

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